domingo, 15 de septiembre de 2013

"El buen humor del venezolano" ya no me da risa

Cada vez que paso por la autopista y veo el cartel de Caracas Capital de la Alegría siento como una grandísima mentada de madre. ¿Cómo puede catalogarse como Capital de la Alegría una ciudad donde los fines de semana muere más gente que en otras partes donde hay guerra, donde hay que hacer cola para conseguir papel higiénico, pasta de dientes y otros productos de primera necesidad, entre otras tantas penurias? Eso es una burla, sobre todo para los transeúntes que tenemos que ver el nefasto cartel por mucho tiempo debido al agobiante tráfico que se vive día a día.

Muchas personas comentan del buen humor del venezolano y cómo hace llevadero las carencias que sufrimos. Eso hasta un punto es cierto, pero creo que por otro lado “ese humor” es uno de los grandes culpables de la situación que estamos viviendo.

Aquí todo se convierte un chiste, si un alto representante del gobierno dice una incoherencia, inmediatamente se convierte el chiste más RT y compartido en Redes Sociales, en el día no se hace más que hablar de eso. Es así como evadimos lo realmente importante, parece que preferimos reírnos del "supuesto error" y olvidar las muertes diarias, la inflación, la ineptitud de los entes gubernamentales, la falta de moral, de educación y de respeto que se respira diariamente.

En las oficinas ocurre lo mismo, al no haber una agenda y claridad en lo que se quiere decir y hacer, vienen los chistes en reuniones y mesas de trabajo, pasan las horas, todos se ríen y al final los mismos tontos de siempre terminamos con menos tiempo para hacer nuestra labor y con más impotencia que antes.

Una cosa es afrontar las cosas con humor y otra muy distinta es hacer de todo un chiste. ¡Ya basta! Usemos el humor de manera inteligente y en su justa medida, aprovechemos los nuevos medios para denunciar lo malo y también para difundir las buenas iniciativas, los proyectos que funcionan y los logros de nuestros paisanos.


"A veces el llanto hace más beneficio que la risa" Pedro Muñoz Seca

martes, 12 de febrero de 2013

El placer de viajar solo

Siempre me había llamado la atención Argentina y también me gusta el tango, así que en el último trimestre de 2006 decidí tomar un tour de siete días, tres días en Bariloche y cuatro días en Buenos Aires. Pregunté entre mis amigos y ninguno podía en la fecha planeada, eso no sería impedimento para hacer el viaje.

Llegué a Bariloche. No conozco Suiza pero según los lugareños es similar. Salí a dar una vuelta y me pareció un lugar tranquilo y pintoresco, desde ese momento me encantó.

Al día siguiente comenzaban los paseos. En la Van éramos cinco turistas, un señor, no recuerdo de donde y los venezolanos, una pareja de recién casados, una muchacha sola y yo. La chama y yo nos hicimos compañía durante los recorridos, fueron momentos muy gratos que duraron hasta las 3 de la tarde porque ella se regresaba a Venezuela, no hubo intercambio de teléfono, ni de correo; quizá ambos preferimos el anonimato en esas circunstancias.

Al otro día, Bariloche siguió superando mis expectativas, un lugar único que recomiendo visitar. Gratamente sorprendido con la amabilidad y los buenos comentarios de los argentinos hacia Venezuela. “¿De Venezuela? Sos encantadores, amamos a la Cathy Fulop, nos encanta como hablan” me decía una señora y luego me preguntaba ¿Venís solo? Y esa fue la pregunta recurrente del viaje.

Ya en Buenos Aires pude disfrutar de una ciudad con sabor europeo, lo poco que conocí, me gustó mucho, sobretodo la arquitectura y las variadas opciones de entretenimiento, compras y comidas que tiene la capital argentina.

El tour en Buenos Aires incluía una cena y show de Tango en el Restaurant El Querandi, había terminado la comida y estaba por empezar el espectáculo, al lado tengo una pareja de mexicanos, la chica me dice: ¿Disculpa el atrevimiento, pero tu viniste solo? Le respondo: no te preocupes, si vine solo. Ella lo ve a él y le dice: ves si venía solo, tu no te atreverías a viajar solo. El dice: no, la neta yo no me atrevería. Hay un silencio incomodo y luego ella me dice: Te admiro. Alzan sus copas deseando que disfrute el show, yo les respondo el gesto de igual forma.


Me imagino que como ellos, muchos piensan "Pobre pana, anda solo", pero como la sabiduría popular es bastante acertada, recuerdo el dicho “Mejor solo que mal acompañado”. Para pasarla bien no hay que estar siempre en compañía de otro, si uno está acostumbrado a estar mayormente solo como es mi caso, simplemente hay que buscar cosas que a uno le gusten sin necesidad de hacerlas con alguien más.

Viajar solo tiene sus ventajas:
  • No tienes que negociar qué hacer
  • Nadie te va a reclamar porque no saliste a determinada hora
  • Puedes quedarte en un sitio, museo, tienda el tiempo que quieras
  • No pasa nada si un día te quedas en el hotel echado sin salir
  • Te desinhibes y tienes valor para hacer cosas que en tu entorno natural no harías
  • Aumenta tu habilidad para tomar autofotos
Sin embargo, también tiene sus desventajas, pues no tienes con quien comentar lo bueno o lo malo de lo que estás viendo y no hay quien te ponga frenos cuando estés perdiendo las perspectivas.

Como dicen, viajar es una inversión y el conocer, caminar, contemplar y admirar otros destinos es un placer también si lo haces en solitario.

En mi flickr, algunas fotos del viaje en dos álbumes: Bariloche y Buenos Aires

¿Has viajado solo? Déjame tus comentarios

domingo, 28 de octubre de 2012

No le hagas a otro lo que no te gusta que te hagan a ti (versión oficina)


La oficina es quizás el lugar donde pasamos el mayor tiempo de nuestros días. A pesar de esto, ocurren ciertas cosas que hacen que ese tiempo a veces sea desagradable.
A continuación listaré varias de estas cosas que pienso se deben evitar y así mejorar la rutina y la convivencia en la oficina.

Programar reuniones: a cualquier día de lunes a viernes a las 11 a.m., a cualquier día de lunes a viernes a las 4 p.m., un lunes a las 8 a.m., un viernes después de las 3 p.m.
¿Por qué?  La experiencia dice que esas reuniones no tienen una agenda y si la tienen no se cumple, predominan los cuentos irrelevantes del deporte, espectáculo, política o situación del momento por encima del tema que se iba a hablar, esto hace que las reuniones nunca terminen a tiempo, irrespetando la hora de almuerzo o de salida. También tomar en cuenta los lunes que requieren adaptación al comienzo de semana y los viernes por el cansancio de una semana que siempre es agotadora.

Llamar por teléfono a la hora de almuerzo o cercana a esta 
¿Por qué? La persona seguramente no va a atender porque estará almorzando, pero si lo hace, tendrá que dejar de hacerlo y posiblemente no podrá disfrutar de ese momento como es debido.

Hablar de pendientes laborales en hora del almuerzo
¿Por qué? Parecido al punto anterior, ese momento debería ser para comer y conversar de otros temas, suficientes horas se le dedican ya al trabajo.

Ignorar los correos electrónicos
¿Por qué? En el trabajo los correos mayormente son para confirmar información y hacer preguntas sobre un tema laboral, siendo una forma de comunicación que debería ser bidireccional, lo mínimo que se espera es un respuesta del destinatario, por lo menos que sea vía telefónica o personalmente. Yo no debería tener que preguntar o confirmar varías veces. No responder los correos además de ser descortés, afecta la actividad a realizar. Mejor tarde que nunca.

Llamar al celular por algo que ya solicitaste por otra vía
¿Por qué? Una persona responsable dependiendo de la cantidad de actividades y prioridades atenderá la solicitud que se le hizo. A mi particularmente me molesta que me llamen a mi teléfono celular personal para pedirme cosas de trabajo sobre todo cuando ya lo hicieron vía correo electrónico o a mi extensión telefónica, a menos claro está, que sea una emergencia.

Enviar correo electrónico con copia a media oficina para una solicitud
¿Por qué? Lo más seguro es que no todos los copiados se requieren para hacer la solicitud, me parece de mal gusto copiar a tanta gente, pienso que con copiar a quien va hacer la actividad y a su supervisor es suficiente. No todos necesitan de amenazas para hacer su trabajo.

Hacer una solicitud diciendo que lo pide una persona de alto cargo
¿Por qué? Igual que el caso anterior es de muy mal gusto, las personas deben hacer su trabajo sea quien sea quien lo pide.

Dejar en llamada en espera
¿Por qué? Si en ese momento debes atender otra cosa no me quites mi tiempo, siempre puedes llamarme más tarde. En mi vida personal no sigo en llamadas en espera, si quieren hablar conmigo que lo hagan cuando puedan.

Saludar solo cuando necesitas algo
¿Por qué? La hipocresía NO ayuda a que haga la actividad más rápido. Las solicitudes se procesan según el tiempo que se necesite para completarlas y las prioridades que se tengan.

Dar una idea, respuesta o solución que no es tuya y no dar crédito a la persona de quien vino
¿Por qué? Esto es una bajeza, e igual tarde o temprano se darán cuenta de la incompetencia, pues nadie querrá compartir lo que sabe con alguien que no tiene la calidad profesional para dar el valor al conocimiento de otro.


Todo se resume en RESPETAR, respetar a la persona, su tiempo, su conocimiento y su experiencia. Solo con esto estoy seguro que se hará un poco más llevadera la difícil vida corporativa