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sábado, 15 de enero de 2011

Censo 90, la suma de todos

Estaba en cuarto año de bachillerato y se debía hacer una labor social, tocó entonces participar en el Censo 90, me viene a la mente la cuña con Kristina Wetter resaltando la importancia de saber cuántos y cómo éramos.

Creo que fue un domingo, en el cuál debimos llegar muy temprano al lugar de encuentro para recibir las últimas indicaciones, a mí me tocó censar en 2 edificios. Recuerdo especialmente 3 entrevistas.

En el primer apartamento, al abrir la puerta, el dueño se sorprendió de ver a un menor de edad, comenzó a llamar a la esposa y a despertar a los hijos para que me vieran, mientras yo recibía más preguntas que las que debía hacer, se reunió toda la familia en la sala y junto a ellos me tocó oír el sermón que daba el padre usándome como ejemplo, contando de sus comienzos desde muy joven y el esfuerzo que siempre ha hecho, todo lo que había estudiado y trabajado y esas cosas que son imperdonables oír un domingo en la mañana. Tanta fue la emoción del señor que incluso me tomó una foto con su familia.

La siguiente visita fue a un apartamento impecablemente limpio y lujoso, la dueña era una elegante profesora de castellano que vivía sola. Al ver como tomaba el lápiz, me dijo que parara, que si mis antepasados veían como escribía se revolcarían en sus tumbas y allí empezó una lección de la forma correcta de tomar el lápiz pasando por la importancia del Castellano y sus normas.

La tercera visita fue a 3 chicas, eran unas amigas de entre 25 y 30 años, en pijamas corticos y que estaban bien chévere. Recuerdo su picardía al conversar con un nervioso adolescente que evidentemente no dejaba de verles las piernas mientras hacía las preguntas.

Fue una grata experiencia, la gente se portó bien conmigo y en todas las casas me ofrecieron algo de tomar o comer, eran otros tiempos donde parece que las personas eran más amables y aún se podía confiar.

lunes, 16 de noviembre de 2009

¿Por qué dicen Accesar?

Ni idea.
Este barbarismo es muy común en los computistas y otros que trabajan en tecnología, que como se sabe y sin generalizar, a algunos lo que les sobra de ego, les falta en hacer buen uso del castellano. Sin embargo y como ha pasado con aperturar también se ha difundido en otras áreas. Lo usan para hacer referencia a la acción de tener acceso, siendo un anglicismo del verbo access.
Según el diccionario de la real academia española Accesar NO EXISTE. El uso correcto es ACCEDER

Acceder.
(Del lat. accedĕre, acercarse).
1. intr. Consentir en lo que alguien solicita o quiere.
2. intr. Ceder en el propio parecer, conviniendo con un dictamen o una idea de otro, o asociándose a un acuerdo.
3. intr. Entrar en un lugar o pasar a él.
4. intr. Tener acceso a una situación, condición o grado superiores, llegar a alcanzarlos. Acceder el colono a la propiedad de la finca.

Este es otro humilde aporte